Recibiendo su Bendición
Por Karla Vázquez

En mi caminar con el Señor como mujer, como esposa, como servidora, he enfrentado muchos obstáculos, pero sin lugar a dudas, como le digo a mi esposo, “es para crecer”, amén, pero en este pequeño mensaje quiero compartirte algo que el Señor me ha estado hablando, “Dios nunca te dejará”, porque él lo prometió, porque él es veraz, porque no habiendo otro más grande que él, él ha jurado por él mismo que seríamos bendecidos los que somos sus hijos.

Cuando platico en casa con mi suegrita, me cuenta de la época difícil que pasó en el país, siendo esposa de pastor en aquellos días, era complicado; me cuenta de padecimientos, de carencias; y también de alegrías, de milagros y de fidelidad de parte de Dios.

En realidad me maravillo al oír como la mano poderosa de Dios la ha sustentado, al enviudar tan joven con 7 pequeños hijos que cuidar y sostener, aparentemente sola en el mundo. Pero Dios le tenía reservada una canasta llena de bendición y provisión.

A la fecha nunca el Señor la ha abandonado a ella y a sus hijos, me cuenta de la labor en el ministerio con su esposo, dependiendo solo del Señor, visitando a los hermanos, enfrentando una sociedad recia a la palabra de Dios; y analizando esos testimonios y viendo incluso la vida de otros siervos de Dios y mi vida misma, me doy cuenta de que existe un pequeño versículo  que se cumple a pie de la letra que habla de esto.

Se encuentra en Éxodo 23:25 “Pero serviréis a Jehová y él bendecirá tu pan y tus aguas”

Hay mucha bendición en el servir al Señor, no sólo en el área material, también en el gozo de servir a  aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Dios nunca, nunca, pon mucha atención, NUNCA, te va a dejar, sírvele con gozo, sírvele con pasión, que él siempre cumple sus promesas.

Confía en el Señor, confía en él.

Dios te bendiga abundantemente