El Ministro de Alabanza y la Música Secular
por Samuel Vázquez
La Biblia nos enseña que antes vivíamos muertos en nuestros delitos y pecados y por ende estábamos apartados de la gloria de Dios, también la escritura nos enseña que ahora que hemos recibido a Cristo en nuestro corazón hemos sido constituidos un Real Sacerdocio, y somos llamados por Dios Nación Santa y lo más tremendo de esto es que nos dice su palabra “que hemos sido comprados por Dios” ¿para que? Para anunciar las virtudes de aquel que nos “nos llamó de las tinieblas a la luz” de modo que ya no estamos más en tinieblas sino en luz, ya no tenemos un espíritu de temor, sino que ahora tenemos un espíritu de poder, amor y dominio propio, creo que sin duda Dios ha sido bueno con nosotros, pero me llama la atención que aún algunos cristianos no lo hayan entendido del todo mayormente cuando estos desempeñan cargos de tan grande influencia como lo es el Ministerio de Alabanza y Adoración. Me refiero a lo anterior porque no es de extrañar que aún existan ministros que buscan “desarrollar sus habilidades y talentos” a través de formas y prácticas totalmente inapropiadas, no estoy diciendo que para desarrollar sus habilidades todo aquello que canten o toquen deba contener un aleluya, pero si creo que en algunos casos, la balanza se ha inclinado de forma incorrecta.
Ahora, según muestran algunos, ya no hay nada de malo en asistir a conciertos seculares en los cuales lejos de edificar su vida o ayudar a desarrollar su talento, son solo el pretexto para satisfacer los impulsos de su naturaleza carnal. ¿Cómo lo sé? Basta observarlos para saberlo.
Considero este tema de suma importancia dado que como líderes y Ministros de Alabanza debemos de cuidar más que nunca nuestras motivaciones y aquello que esta siendo para nosotros un ejemplo a seguir. Recuerdas esas palabras dichas por el Rey David “Todas mis fuentes están en ti” esto refiere a que el origen de todos sus salmos, el origen de todas sus melodías se encontraban en la persona a quién él buscaba agradar, pero lamentablemente veo en algunos casos cánticos y alabanzas que solo buscan satisfacer las exigencias de sus interpretes dejando a un lado a aquel que la escritura define como el “objeto de nuestra adoración”
La Biblia dice: “No seas vencido de lo malo, sino antes vence con el bien el mal” y también afirma “ellos se vuelvan a ti, más tú no te vuelvas a ellos”, pero ahora pareciera que caemos en un fenómeno en el cual para poder realizar nuestro ministerio nos es necesario escuchar grupos “que si tienen un NIVEL musical adecuado”, no es que busque que los Ministros de Alabanza y Adoración vuelvan al “tundata, tundata” al rascar de la guitarra y la voz desafinada, ¿pero crees que debamos volvernos a Egipto para entonces ser excelentes en la obra del Señor? ¿Crees acaso (como muchos piensan) que la sabiduría del Señor Jesucristo fue por su estancia en Egipto? ¿Te imaginas a el Rey David buscando a los grupos de música entre los filisteos para él intentarlo hacer igual delante del Señor? Yo, realmente no lo creo, pero creo que si bien no debemos satanizar todo lo que no tenga una palomita como logotipo o aquello que no tenga “producciones cristianas”, si debemos de considerar el riesgo que nos implica como ministros del Señor, el estarnos exponiendo tan ligeramente a la música secular, yo consideraría muy seriamente este punto, ya que creo que si bien “todo nos es lícito, también no todo nos conviene”
Un gran líder del siglo pasado dijo: “una nación puede ser edificada o puede ser destruida en base a la música que escuchen sus habitantes” y piensa un segundo de que habla la música secular que suelen escuchar nuestros jóvenes o ministros para desarrollar sus habilidades musicales (ah porque eso si, hay que darle al Señor “calidad”) –algunos dirán no lo sé son en ingles y la verdad a duras penas hablo el español- entonces? – ahora el poder de la música no solo se encuentra en su letra, sino de igual forma en su melodía, a través de ella se transmiten, intenciones, deseos, etc. Pero parece que ganamos el concurso de ingenuidad al creer que esto no nos puede afectar y encima nos complacemos cuando otros comienzan a practicarlo, ¿degradación espiritual? No lo sé júzgalo tu mismo.
Evitemos caer en el terrible pecado de adorar “a la Diana Krall” o al ritmo de “Cristina Aguilera” en fin la lista pudiera resultar muy grande, piensa en esto que dice la palabra de Dios y define la relación que debe haber entre un creyente y un incrédulo, entre un Ministro de Alabanza y la Música Secular.
“…No preguntes: “¿Cómo adoraban estas naciones a sus dioses, para que yo pueda hacer lo mismo?” No adorarás de esa manera al Señor tu Dios porque al Señor le resulta abominable todo lo que ellos hacen para honrar a sus dioses…” Deuteronomio 12: 30-31