Un Corazón desinteresado
por Samuel Vázquez

Hebreos 3:12-14
“Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado. Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio.”

Vivimos en una sociedad en la que los valores como lealtad, respeto, fidelidad se ven golpeados por intereses equivocados, es decir, hoy es común escuchar que personas traicionan por dinero o por una posición; en el tiempo en el cual Jesús caminó por esta tierra, también en muchas ocasiones se encontró rodeado de personas que simplemente veían en él una forma en la cual satisfacer una necesidad.

En él encontraban quien supliera su alimento, quien supliera sus necesidades físicas de salud e inclusive algunos veían en el la oportunidad de poder llegar  a ser personas de grande influencia sobre los demás.

Como Iglesia hoy más que nunca debemos de guardar nuestro corazón, ya que como está escrito de él emana la vida, es decir, si nuestro corazón tiene motivaciones incorrectas podemos caer en un terrible estado de insatisfacción y frustración.

No estoy diciendo que no debemos venir a la iglesia para ser sanados por Jesús, no estoy diciendo que no debes venir buscando una respuesta a tus necesidades, sin lugar a dudas este es el lugar correcto, Dios no solo puede darte su bendición sino que él desea bendecirte.

Por eso es de gran valor que nuestro corazón este firme en Él (es decir Cristo) quien es el autor y consumador de nuestra fe y no pongamos nuestra esperanza en aquellas cosas que nos llevan cada vez más a la ruina y la esclavitud.

Si yo te preguntará ¿por qué cantidad podrías traicionar tu fe? Que me responderías

Sabes uno traiciona cuando hay un interés mayor de por medio, Judas traicionó al Señor por solo 30 monedas de plata, para Judas era mayor el beneficio que podría haber obtenido con ese dinero que su lealtad y amor por Jesús.

En el antiguo testamento encontramos a Esaú vendiendo su primogenitura (es decir su lugar de honor por haber sido el primer hijo de Isaac) y sabes porque la vendió? Por un plato de lentejas

Judas valoro más el dinero que a su salvador, Esaú valoro más el satisfacer sus impulsos o necesidades naturales que la bendición, y sabes esto sucedió porque su corazón fue atrapado por un interés carnal, lo cual los llevó a un estado de insatisfacción, amargura y dolor.

Hebreos 12:15-17
12:15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; 
12:16 no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura.
12:17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

Por eso hoy te invito a que examines tus pasos y determines hoy poner a Jesús por encima de todo interés en tu vida, sin duda el suplirá cualquiera que sea tu necesidad pero no permitas que nada pueda ocupar el lugar que solo a él le corresponde en tu corazón.

Por otra parte no todas las personas que escuchaban a Jesús le seguían con intereses equivocados, había personas que le amaban y reconocían como su Salvador y Mesías y dentro de los muchos ejemplos que podríamos encontrar hay uno que me impacta por la actitud que había en su corazón, este es el caso de José de Arimatea, la Biblia lo describe como un discípulo de Jesús, pero yo te podría decir que no era cualquier discípulo, ya que seguía a Jesús sin motivaciones equivocadas, podría decirte que él tenia un corazón desinteresado. Ya que mientras los demás lo “abandonaron” en su momento de mayor necesidad, éste discípulo se interesó en alguien de quien no podría obtener nada, puesto que Jesús estaba “muerto”.

Mateo 27:57-60
“Cuando llegó la noche, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también había sido discípulo de Jesús. Este fue a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo. Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia, y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña; y después de hacer rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, se fue.” 

Unos discípulos que iban camino Emaús iban desanimados y cabizbajos porque sus expectativas del reino se habían terminado con Jesús muerto, pero el interés de José de Arimatea fue más allá el no solo estaba en busca de una bendición o de una necesidad o deseo suplido, el estaba en busca de un Señor y salvador y aún en medio de este suceso, su esperanza no había muerto sabes porque? porque su fe estaba anclada al poder de Dios.

Y como líder, como hijo de Dios debes saber que tu fe no depende de las circunstancias o situaciones que te rodeen, tu fe debe estar puesta en Cristo Jesús, de manera que aún cuando parezca que aquello que anhelas no se cumple o no sucede, tu corazón estará libre de toda amargura o insatisfacción.

Y entonces podrás vivir una vida desinteresada, llena de agradecimiento y sólida en la Fe.

Bendiciones

Jesus