Cielos Abiertos
por Samuel Vázquez
Hoy estamos experimentando uno de los periodos en la historia de la humanidad más importantes y trascendentes en relación a lo profético y el cumplimiento de las promesas de Dios.
Uno de los factores que considero más importantes que como iglesia hacemos bien en prestar especial atención tiene que ver con llevar nuestra vida (tanto personal como congregacional) a un nuevo nivel, es decir Dios desea que su pueblo se levante y comience a ejercer autoridad y gobierno en todas las esferas que le rodean, y esto solo es posible cuando como iglesia aprendemos a vivir bajo cielos abiertos.
Cielos abiertos, pareciera ser una expresión bastante trillada o utilizada con demasiada frecuencia, en canciones, meditaciones e incluso en muchas de nuestras oraciones, pero ¿en realidad sabemos lo que contrae consigo el vivir bajo cielos abiertos? ¿sabemos como producir un impacto tal que los cielos se abran? La respuesta a estas preguntas las encontramos claramente plasmadas en el pasaje en el cual nuestro Señor Jesucristo es bautizado por el profeta Juan el Bautista, la Biblia nos dice:
Mateo 3:13-17
13 Un día Jesús fue de Galilea al Jordán para que Juan lo bautizara.14 Pero Juan trató de disuadirlo.
—Yo soy el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? —objetó.
15 —Dejémoslo así por ahora, pues nos conviene cumplir con lo que es justo —le contestó Jesús.
Entonces Juan consintió.
16 Tan pronto como Jesús fue bautizado, subió del agua. En ese momento se abrió el cielo, y él vio al Espíritu de Dios bajar como una paloma y posarse sobre él.17 Y una voz del cielo decía: «Éste es mi Hijo amado; estoy muy complacido con él.»
En el pasaje anterior encontramos la clave para llevar nuestras vidas a otro nivel y poder disfrutar de todos los buenos planes que Dios tiene para nosotros.
Primeramente la Biblia nos dice que Jesús fue de Galilea al Jordán y este es un caso muy importante ya que galilea representa el lugar apartado de los pactos de Dios, el lugar ajeno a Dios, mientras que el Jordán representa el lugar de los pactos (es aquí donde el pueblo de Israel hace un pacto en la presencia del Señor y como testimonio levantan un montículo de 12 piedras) de modo que el Señor Jesús nos invita a que como iglesia e hijos de Dios salgamos de vivir vidas distantes del propósito de Dios y nos metamos a los pactos con el Señor, ahora bien cuando Jesús se dirigió hacia Juan para ser bautizado, Juan trató de disuadirlo diciéndole soy yo quien necesito ser bautizado por ti, ¿y tu vienes a mi?
Pero vean la respuesta de nuestro Salvador, “Dejémoslo así por ahora, pues nos conviene cumplir con lo que es justo” en otras palabras Jesús nos esta dando un gran ejemplo, él dice, hasta ahora tu eres la voz que el Padre ha levantado en esta generación, ciertamente tu me has preparado el camino, pero mientras que yo no sea manifestado al pueblo de Israel, mi deber es honrarte como profeta de Dios que eres”
Estas dos acciones que vemos en Jesús son detonantes en el mundo espiritual de tal manera que lo que ha producido en el espíritu trasciende a este mundo y la Biblia enseña que acto seguido, una vez que Jesús fue bautizado el cielo se abre, de modo que las actitudes que nos permitirán como personas o iglesias vivir bajo cielos abiertos tienen que ver con 2 principios fundamentales:
- Se una persona o Iglesia de pactos (métete a la visión de Dios).
- Honra a Dios a través de honrar a tus lideres (obediencia y honor).
La Biblia dice que una vez que los cielos fueron abiertos, él vio al Espíritu Santo descender como paloma y posarse sobre Jesús (esto es paralelo a la historia en el génesis, cuando Noé envía una paloma para saber si as aguas ya habían descendido, pero como la paloma no tuvo donde posar regreso al arca, en este sentido es ahora el Padre enviando su espíritu buscando un lugar donde posar y gloria a Dios porque lo encontró en Cristo nuestro Señor)
En esta porción encontramos algunas cosas que son producidas por el cielo abierto y la primera que encontramos es que el profeta Juan “vio al Espíritu” es decir cuando los cielos son abiertos la primer cosa que comienza a cambiar es nuestra visión, la forma en la cual vemos las cosas, segundo la Biblia dice que el Espíritu de Dios se posó sobre él, lo cual significa que cuando los cielos son abiertos, Dios nos dota del poder necesario para vivir en victoria, y nos coloca en un nuevo nivel de relación con él; también nos dice la escritura que una voz del cielo decía: “Este es mi Hijo amado” lo cual significa reconocimiento y hoy como iglesia e hijos de Dios necesitamos buscar el reconocimiento del cielo, ya que solo a través de éste es que podemos apropiarnos de aquello que Dios en su gracia nos ha concedido.
También la Biblia dice que la voz continuo diciendo: “estoy muy complacido con él.” Esto refiere a la aprobación divina, lo cual es una garantía de que todo lo que hagamos será prosperado.
De tal modo que puedo simplificarlo de este modo, cuando los cielos son abiertos:
1. Nuestra visión cambia (comenzamos a ver las cosas desde la perspectiva de Dios) Ez 1:1
2. Recibimos de Dios el poder para vivir en victoria y nuestra relación con Dios es llevada a un nuevo nivel.
3. Recibimos el reconocimiento del cielo, lo cual es vital para poder reclamar aquello que Dios ya nos ha concedido.
4. Obtenemos un voto de aprobación, lo cual nos asegura que en todo lo que hagamos seremos prosperados.
Así que sabiendo esto busquemos cada día ser una generación que esta dispuesta a vivir bajo la bendición de los cielos abiertos.
