Nuestra Libertad en Cristo

La Biblia nos enseña que Cristo nos a dado libertad y es muy importante entender que esta libertad es completa, es decir, Cristo al dar su vida en rescate por nosotros nos liberó de la ley del pecado y de la muerte, nos hizo libres del diablo y de toda obra de maldad, él nos dio el privilegio de ser llamados sus hijos y con esto el honor de estar sentados junto con él, en lugares celestiales.

El Apóstol Pablo le escribe a los discípulos de Galacia en la carta que lleva su nombre algo que como hijos de Dios nos debe quedar claro: “Cristo nos libertó para que vivamos en libertad. Por lo tanto, manténganse firmes y no se sometan nuevamente al yugo de esclavitud” Gálatas 5:1 NVI (énfasis del autor)

Creo que algo muy interesante es sin lugar a dudas la obra que el Señor consumo por nosotros en la Cruz del calvario, de modo que al creer en su obra podemos saber que en nosotros se a cumplido la escritura que acertadamente dice: “si el Hijo os libertaré seréis verdaderamente libres”, pero hay aún algo más allá en lo cual debemos poner especial atención, el Apóstol les dice a los creyentes una palabra que debe crear en nosotros la visión de reino que había en el Señor Jesús, y él les dice: “no se sometan…” con lo cual es claro que ni el pecado, ni la tentación, ni aun el mismo demonio tiene potestad sobre un hijo de Dios, el problema surge cuando nosotros de forma voluntaria nos sometemos al Señorío del pecado y a su vez cedemos terreno en nuestros corazones a la seducción del mundo, permitiendo en nuestras vidas actos o acciones que no son dignas de alabanza alguna, sino que peor aún ponen en tela de juicio nuestro testimonio cristiano.

Existen una gran cantidad de personas que creen que si su corazón no les reprende no tienen de que preocuparse, algunos dicen: “si la gente cree o piensa que con hacer o decir esto o aquello estoy mal, no me interesa mientras YO sepa que no es malo, no me interesa lo que los demás digan” sin entender que en ellos se esta gestando una terrible actitud de orgullo que lejos de hacerles personas humildes y sencillas, cada día les empuja hacia la caída.

En la Biblia encontramos un pasaje que deberá ser nuestra norma de vida; el cual nos insta a vivir no según nuestra propio parecer, sino más bien considerando que con cada acto nosotros debemos confirmar lo que con nuestras palabras decimos, así que tengamos cuidado en la forma en la cual administramos nuestras fianzas, la forma en la cual nos relacionamos con el sexo opuesto e incluso cuidado en la forma en la cual cada uno de nosotros se forma conceptos acerca de si mismo, por eso, entiende lo siguiente: “Porque procuramos hacer lo correcto, no solo delante del Señor sino también delante de los demás”  2 Corintios 8:21 (énfasis del autor)

Así que, amados hermanos usemos nuestra libertad para bendición de los demás y no para ser tropiezo a los demás, ya que de esta forma no estaríamos actuando en verdadero amor por aquellos por los cuales también murió el Señor.