El fin de nuestra libertad
Por Karla Vázquez

Una de las cosas que como creyentes en Cristo Jesús experimentamos sin lugar a dudas es la libertad, la libertad que nos dio la sangre de Jesús respecto del pecado, de actitudes; Dios a través de Jesucristo nos proveyó de una libertad completa y total, perfecta, en esa libertad debemos movernos, experimentarla nos llevará a una vida llena de la plenitud de Dios. Ahora bien, debemos de saber que si el Señor nos ha hecho libres y nos ha colmado de bendiciones y dado un sin número de promesas, es con un fin, el Salmo 105:43-45 nos da una clara referencia del fin de nuestra libertad, veamos:

Sacó a su pueblo con gozo; con júbilo a sus escogidos. Les dio las tierras de las naciones, y las labores de los pueblos que heredaron; para que guardasen sus estatutos, y cumpliesen sus leyes. Aleluya”

Al igual como el pueblo de Israel fue rescatado de Egipto, nosotros fuimos rescatados de nuestra vana manera de vivir, al igual como al pueblo de Israel fue trasladado a un lugar de promesa, Dios nos dio una nueva posición en Cristo Jesús; ahora bien la palabra de Dios nos dice “para que…” , es el motivo por el cual lo hizo y fue para que guardemos sus estatutos, cumplamos con su palabra, obedezcamos sus principios establecidos; todo lo que el Señor nos ha dado es maravilloso, y una de las bendiciones más grandes es la libertad, por lo tanto a nosotros nos toca, cumplir con su voluntad, obedecer su palabra.

Nosotros como hijos de Dios debemos de tener claro que no estaremos en un mejor lugar que en su propósito y perfecta voluntad, así que el fin de nuestra libertad es obedecer su palabra. Créeme ¡Hay bendición en ello!